Lágrimas de San Lorenzo: la lluvia de estrellas fugaces más esperada del año

 

¿Tienes tu lista de deseos preparada? Si no es así hazla lo antes posible porque se acercan las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo, la noche de las estrellas fugaces más esperada de todo el año.

Desde Delaviuda queremos darte algunas recomendaciones acerca de dónde y cómo ver esta lluvia de meteoros que se convierte cada verano en un espectáculo mágico. Si siempre piensas en hacer algo especial para ver las Perseidas y después nunca lo llevas a cabo, toma papel y lápiz. ¡Ahora tienes la oportunidad!

 

¿Qué son las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo?

Las Perseidas, también conocidas como Lágrimas de San Lorenzo, son por su espectacularidad la lluvia de meteoros más conocida y popular. No es, curiosamente, la que ofrece mayor número de estrellas fugaces a la hora, pero al coincidir con el periodo estival los cielos están normalmente despejados y la gente dispone de más tiempo libre para disfrutarla.

Las Perseidas son, en realidad, los restos que dejó el cometa Swift-Tuttle tras su último paso cerca de la Tierra en 1992. Este astro, de 26 kilómetros de diámetro y descubierto en 1862, pasa por nuestra órbita cada 133 años, por lo que la próxima vez que lo veamos será en 2126.

Los meteoros que vemos surcando el cielo son partículas de polvo desprendidas de la cola del cometa. Estos pequeños fragmentos se queman al atravesar nuestra atmósfera a gran velocidad y esa es la luz incandescente que podemos ver cruzando en escasas décimas de segundo la bóveda celeste.

La velocidad de las Perseidas es de 60 km/s y los fragmentos tienen un tamaño que varía entre una mota de polvo y una canica. A mayor tamaño, más luminosidad y más impactante es la estela dejan en el cielo.

 

¿Cuándo se pueden ver las Lágrimas de San Lorenzo?

El nombre de “Perseidas” se debe a que su radiante -la zona del cielo de la que parecen salir los meteoros- es la constelación de Perseo. En este caso, la lluvia de meteoros recibe la denominación de “Lágrimas de San Lorenzo” porque se suele ver cerca de la festividad de este santo, el 10 de agosto. Hay quien dice, sin embargo, que el nombre hace referencia al llanto de San Lorenzo mientras moría como un mártir quemado en la hoguera.

Este año, las Perseidas se pueden ver desde el 17 de julio hasta el 24 de agosto, aunque los expertos coinciden que la noche perfecta para contemplarlas es la que va del 12 al 13 de agosto, con una frecuencia de más de 100 meteoros a la hora.

 

¿Qué necesito hacer para disfrutarlas?

No necesitas de ningún instrumento como telescopio o prismáticos para ver las Perseidas. De hecho, si los utilizas estás restringiendo una parte de la bóveda celeste, lo que reduce las posibilidades de contemplarlas en todo su esplendor. Lo mejor es tumbarte cómodamente sobre una esterilla o una manta, relajarte y mirar el cielo. ¡Enseguida las verás aparecer!

Debes tener en cuenta que aunque las Lágrimas de San Lorenzo proceden de la constelación de Perseo, parten en diferentes direcciones, por lo que pueden aparecer en cualquier punto del cielo. No saber dónde y cuándo las vamos a ver forma parte del encanto de cualquier estrella fugaz.

En cualquier caso, aunque se puedan disfrutar a simple vista sin necesidad de ninguna herramienta, siempre es una buena opción en noches despejadas llevarse unos prismáticos o un telescopio para observar la luna u otras estrellas o planetas como Júpiter o Saturno.

 

¿Cómo fotografiar las Perseidas?

Fotografiar las Perseidas es una tarea difícil si no disponemos del material fotográfico adecuado. Aun así, si quieres intentarlo, debes realizar los siguientes pasos y adaptarlos al modelo de cámara que tengas:

  • Utiliza trípode.
  • Elige el objetivo más angular y luminoso.
  • Escoge una sensibilidad ISO alta.
  • Programa la cámara para que dispare cada dos minutos con un tiempo de exposición entre 20 y 30 segundos.

 

Fotografiar las Perseidas con un móvil es todavía más difícil, aunque si quieres intentarlo deberás tener un smartphone con una buena cámara y colocarlo sobre un trípode -bastará con uno de bolsillo- apostando por una panorámica del cielo. Si puedes encontrar una referencia en el entorno para enmarcar la imagen, mucho mejor.

Te conviene utilizar una aplicación que permita realizar exposiciones de larga duración, como NightCap Camera para iPhone, Camera FV5 para Android o Slow Shutter Cam para iPhone, que permiten exposiciones de entre uno y diez minutos. De esta manera podrás obtener, con suerte, fotografías donde las Perseidas aparecerán como líneas de luz. A la hora de tomar la foto lo mejor es programar el autodisparador para evitar el pequeño movimiento que haremos si pulsamos el dispositivo con el dedo.

 

¿Dónde puedo observarlas mejor?

El mejor lugar para observar las Perseidas es cualquier escenario alejado de la contaminación lumínica. Para ver el cielo en todo su esplendor debemos huir de las luces de los municipios y encontrar un lugar donde podamos sentirnos cómodos, fuera del alcance de cualquier foco de luz artificial.

Lo ideal es alejarse un poco de los núcleos urbanos, pero si no te resulta posible al menos dirígete a un parque urbano, preferiblemente de gran tamaño, donde las luces estén atenuadas. Probablemente no verás las Perseidas tan bien como si estuvieras en plena naturaleza, pero es posible que alcances a ver algunas estrellas fugaces.

En cualquier caso, si la noche del 12 de agosto no puedes desplazarte hasta un buen lugar donde ver las Perseidas, no te preocupes. En el portal Sky Live TV hay programada una retransmisión de las Perseidas para esa misma noche y podrás observar la lluvia de estrellas fugaces cómodamente desde tu trabajo, tu cama o el sillón de tu casa.

 

La superstición popular dice que si pides un deseo a una estrella fugaz se cumple. Probablemente ese sea el motivo por el que el fenómeno de las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo está asociado a la buena suerte. Creas o no en que se te van a conceder tus deseos, no dejes de contemplar este espectáculo mágico si tienes oportunidad. La fascinación que produce ver un punto brillante cruzando el cielo y desapareciendo en menos de un segundo es igual para todas las personas, en todas las culturas y desde el comienzo de los tiempos.