La felicidad es un concepto que varía mucho según a quién se le pregunte. Para algunos, reside en aquello que no se tiene: para los enfermos, sería la salud; para quienes se sienten solos, la felicidad la simbolizan la amistad, la familia, el amor… Para otros, la felicidad es un concepto más abstracto, y la plantean como el sutil equilibrio entre lo que se desea y lo que ya se ha conseguido. Así, el secreto de la felicidad se encontraría en no ambicionar metas muy lejanas y sentirse dichoso con lo que ya te rodea. Y también hay quienes consideran que la felicidad está en las pequeñas cosas, y la tenemos a nuestro alcance cada día. Para los que piensan de este modo, la felicidad podría tener el aspecto de un hermoso atardecer, el olor de unas galletas recién horneadas, o sonar como una canción animada en medio de un día gris.

Si la felicidad se puede ver, escuchar, oler y sentir, ¿también se puede saborear? En La Confitería Delaviuda estamos convencidos de que la felicidad no sólo se puede paladear, sino que además se encuentra en pequeños trocitos con sabor a chocolate. De hecho, seguro que si te paras a pensarlo, tú también estarás de acuerdo con nosotros: ¿nunca te has sentido un poco triste y, de forma natural, te han entrado muchísimas ganas de comer cualquier cosa que tenga cacao? ¡Si es que el cuerpo es muy sabio! Esta reacción tiene una base científica: el cacao y el chocolate negro contienen feniletalamina, una sustancia química que se produce en el cerebro emocional, y cuya acción nos induce a sentir euforia, exaltación y bienestar. ¿No te resulta similar a los síntomas del enamoramiento?

El amor y la felicidad a menudo van de la mano, y son exactamente esos sentimientos los que nos inspiran los chocolates de La Confitería Delaviuda: amor por el cacao, su textura, su aroma y las maravillosas combinaciones que surgen a partir de su mezcla con otros alimentos como las almendras, los frutos rojos, las avellanas o las naranjas; y felicidad al ver la alegría con la que los degustan o regalan nuestros consumidores.

Es probable que encontremos tantos conceptos de “felicidad” como personas a las que les preguntemos por el mismo, pero si todas ellas tuvieran que relacionarla con un sabor, ¡seguro que se decantarían por el chocolate!