¿Cuáles son los mejores destinos de fin de semana en Europa?

 

Entre los destinos de fin de semana en Europa destacan las grandes capitales europeas, pero también hay otras ciudades, más pequeñas y quizá menos conocidas, que son perfectas para hacer una escapada de fin de semana.

En Delaviuda queremos proponerte 12 destinos de fin de semana en Europa con encanto y poco masificados, que están a pocas horas de avión y resultan irresistibles para cualquier viajero. Ciudades que por su tamaño resulta muy fácil descubrir en un fin de semana, aunque ya te avisamos que dos días siempre te sabrán a poco. ¿Preparado para marcar en rojo una fecha de tu calendario?

 

1. Catania (Italia)

Situada entre el Etna, el volcán más alto de Europa, y el mar de la costa oriental siciliana, esta ciudad italiana está llena de magia. Sus impresionantes edificios de arquitectura barroca y su deliciosa repostería son solo dos motivos de peso para visitar la ciudad.

 

2. Burdeos (Francia)

Puedes ir a Burdeos para probar su riquísimo vino y visitar sus múltiples viñedos y bodegas. Te encontrarás una preciosa ciudad romántica, bañada por el río Garona, y llena de torres, iglesias y museos. Tiene nada menos que 347 edificios protegidos y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2007. Además, cuenta con la ventaja de su cercanía. Si buscas un viaje que no implique muchas horas de avión, es el destino que estabas buscando. Sin duda, uno de los destinos de fin de semana en Europa más impresionantes de nuestro país vecino.

 

3. Turku (Finlandia)

¿Te gusta el ambiente nórdico, las temperaturas más bajas y los destinos exóticos? Turku, fundada a finales del siglo XIII, tiene el encanto del norte y un aire medieval que la convierten en un destino ideal para un fin de semana. Te enamorará su castillo, la plaza del mercado, la catedral y dar un paseo por la ribera del río Aura. En verano, un gran aliciente son sus numerosos festivales musicales y culturales.

 

4. Bath (Reino Unido)

Reino Unido es mucho más que una gran urbe cosmopolita como Londres. Este país puede presumir de multitud de lugares llenos de encanto. Uno de ellos es Bath, una perfecta ciudad para el descanso, en la que encontrarás sus famosas termas romanas junto a una abadía de estilo gótico. Si quieres algo más de movimiento, por la noche puedes visitar los locales donde la población universitaria sale a divertirse.

 

5. Oporto (Portugal)

Oporto,tierra de buenos vinos y mejor comer, es uno de los destinos de fin de semana en Europa más populares en la actualidad. Puedes ir en avión o en coche si no vives en un punto muy alejado del país vecino. Un paseo por la zona de la Ribeira te permitirá descubrir preciosas fachadas con los azulejos típicos de la ciudad. No puede faltar tampoco una visita a la Torre de los Clérigos, a la Librería Lello e Irmao, y si hay tiempo un crucero por el río Duero degustando una francesinha de Oporto, un sándwich muy popular elaborado con carne picante.

 

6. Aarhus (Dinamarca)

Dinamarca es un gran desconocido para muchos viajeros y, sin embargo, merece la pena ser visitado. Aarhus es la segunda ciudad más grande del país. Un lugar tranquilo y coqueto, con una gran oferta cultural, como su impresionante museo de arte y sus numerosos festivales. La oferta gastronómica es rica y abundante y cuenta con varios restaurantes con estrellas Michelin entre su opciones.

 

7. Ginebra (Suiza)

Las ciudades suizas son ordenadas, están muy bien cuidadas, tienen mucho encanto y multitud de lugares que visitar. Ginebra es la ciudad con más organizaciones internacionales del mundo. Si visitar el casco histórico, algunos de sus museos y parques, y el lago Leman, con su Jet d’Eau (un chorro de agua de 140 metros), ya habrá merecido la pena el viaje. Podrás verlo todo gracias a su red de transporte gratuita.

 

8. Salzburgo (Austria)

Salzburgo, la ciudad natal de Mozart, supera siempre las más altas expectativas del viajero. Se trata de una de las ciudades más bonitas de Europa y tiene un centro histórico declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Si te gusta la fotografía estás de enhorabuena. La ciudad está rodeada de impresionantes paisajes montañosos.

 

9. Leipzig (Alemania)

Hay muchos destinos en Alemania que merecen la pena y Leipzig es uno de ellos. Rodeada de lagos y bosques, en esta ciudad, cuna de Bach, Goethe, Warner o Nietzsche, podemos encontrar edificios con todos los estilos arquitectónicos posibles. No dejes de visitar su Hauptbahnhof, la estación de trenes más grande del mundo, el antiguo ayuntamiento y las grandes fábricas reconvertidas en talleres de pintores.

 

10. Tallín (Estonia)

Estonia queda muy lejos de los circuitos turísticos tradicionales, pero merece la pena, especialmente Tallín, una idílica ciudad medieval amurallada, como sacada de un cuento. Pasear por sus callejones, contemplar las bonitas vistas desde alguno de sus miradores o hacer un alto en el camino en su fantástica Plaza Mayor es un plan perfecto para cualquier fin de semana.

 

11. Bergen (Noruega)

A Noruega, y más concretamente a Bergen, hay que ir al menos una vez en la vida. Encontrarás un lugar donde disfrutar del más puro ambiente nórdico, con sus antiguos edificios perfectamente alineados y ligeramente inclinados. Una ciudad situada entre montañas y valles, y con un muelle donde puedes contemplar desde artistas locales hasta comerte un bocadillo de centollo.

 

12. Utrecht (Países Bajos)

A tan solo media hora de Ámsterdam, Utrech es una ciudad joven y abierta, con múltiples posibilidades. ¿Qué tal un paseo en bici por algunos de sus parques? ¿O disfrutar de las impresionantes vistas desde lo alto de la catedral? Puedes comerte unas croquetas en Oudegracht, disfrutar de un local con música en directo o simplemente pasear por alguna de las bonitas calles adoquinadas que encontrarás a la vuelta de cualquier esquina.

 

La oferta de vuelos baratos convierte a Europa en una excelente opción con múltiples destinos para pasar un increíble fin de semana. Puedes elegir entre ciudades históricas, exóticas, mágicas, llenas de cultura o naturaleza. Un destino para cada ocasión y la posibilidad de ir descubriendo lo más auténtico del continente poco a poco. ¿Desconectar durante dos días en alguna ciudad europea llena de encanto? ¡Sí, gracias!