“Todo lo que soy, y espero ser, se lo debo a mi madre” dijo Abraham Lincoln. Las madres, qué duda cabe, son esenciales en nuestra vida. Nos guían, nos educan, nos cuidan y nos dan cariño incondicional, pues pocas cosas pueden compararse con la fortaleza del amor que las madres profesan por sus hijos. Por todos estos motivos, y por mil más, merecen que les expresemos toda nuestra gratitud y nuestra ternura siempre que podamos.

 

En España, desde hace muchos años se ha dedicado el primer domingo de mayo a celebrar el Día de la Madre, creando un día especial, en el que las familias tradicionalmente dedican tiempo a estar juntas para reunirse en torno a la figura materna y hacerles el regalo que más aprecian: el cariño de su familia.

 

Sin embargo, no siempre se ha celebrado este día en esta fecha, ni de este modo, y  son muchos los países en que se festeja de otra forma. De hecho, los orígenes de esta celebración se remontan al antiguo Egipto, donde se rendía homenaje a la diosa Isis, “la Gran Diosa Madre”. En Grecia y Roma también se festejaba este día rindiendo culto a la diosa Rea, la madre de los dioses Júpiter, Neptuno y Plutón.

 

En el siglo XVII, en Europa ya comenzó a celebrarse haciendo un homenaje “más cercano” al actual, siendo un día de celebración dedicado a las madres de familia. Se fijó la fecha el cuarto domingo de Cuaresma, y se permitía que los trabajadores regresasen a sus hogares para reunirse con su familia.

 

Pese a estas fechas, más o menos consolidadas, las celebraciones del Día de la Madre tal y como las conocemos hoy día no comenzaron a fraguarse hasta el año 1870 en Estados Unidos, cuando Julia Ward Howe organizó una manifestación pacífica a la que invitó a todas las madres de familias que resultaron víctimas de la guerra tras perder a sus hijos. Aunque la manifestación obtuvo cierto éxito, fue Anna Reeves Jarvis la que logró hacer llegar su petición de celebrar este día de forma nacional el segundo domingo de mayo, tomando como base el manifiesto de Julia Ward Howe.

 

En la actualidad, el Día de la Madre se celebra en más de 70 países, aunque cada uno lo festeja de manera diferente. En el caso de España, inicialmente se celebraba el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, pero finalmente se optó por separar las conmemoraciones y festejar el Día de la Madre en mayo. Para los cristianos, la celebración en mayo tiene un significado especial, ya que es el mes de la Virgen y  de las flores, simbolizando que todo se renueva y renace.

 

¡¡Una y mil gracias, mamás, por todo lo que nos dais!! ¡¡Un solo día no es suficiente para haceros un homenaje!!