¿Por qué no dejar de comer chocolate en verano?

Comer chocolate es uno de los grandes placeres de la vida incluso en verano. No dejes que el calor te impida disfrutar de lo que más te gusta. Existen muchas formas de conservar y consumir el chocolate, y aún más razones para comerlo en esta época estival.

Por qué es bueno el chocolate en verano

El chocolate aporta muchísimos beneficios para el organismo. Consumirlo en verano tiene, además, una serie de ventajas lo suficientemente interesantes como para no renunciar a él. Estas son las cinco más destacadas:

1. Es beneficioso para la salud

El chocolate contiene antioxidantes y minerales, y numerosos componentes que nos ayudan a mantenernos sanos y activos, como los flavonoides, los prolifenoles o las catequizas. Un consumo moderado de chocolate aporta los siguientes beneficios:

  • Retraso del envejecimiento celular.
  • Disminución de enfermedades cardiovasculares.
  • Reducción de los niveles de colesterol.
  • Bajada de la presión sanguínea alta.
  • Control de los niveles de insulina en sangre.
  • Protección ante derrames o apoplejías.

 

2. Te hace más feliz

El chocolate contiene compuestos que estimulan la segregación de serotonina, un neurotransmisor que nos hace sentirnos más felices y optimistas. ¡Nada mejor que estar de buen humor en verano! Además, contiene feniletilamina, que activa los receptores cerebrales que generan placer.

 

3. Lucirás una piel más suave

El cacao presente en el chocolate, al ser rico en antioxidantes, te permitirá lucir una piel más suave y lustrosa. La sentirás menos seca y estará mejor preparada para recibir los rayos de sol.

 

4. Tu memoria y niveles de energía a punto

En verano no solo relajamos nuestro cuerpo, sino también nuestra mente. Si quieres proteger tu memoria o mantener el sistema nervioso central a tono, nada mejor que tomar un poco de chocolate. La teobromina que contiene es un alcaloide que tiene los mismos efectos que la cafeína, sin ser perjudicial para el organismo.

 

5. Te permitirá hacer deporte

Muchas personas aprovechan el verano para hacer deporte al aire libre. Consumir chocolate puede ser beneficioso para todas ellas, ya que contribuye a fortalecer la musculatura al ser un producto rico en magnesio. Como, además, es un alimento energético, tendrás el aporte ideal para hacer frente a cualquier actividad física que requiera un extra de esfuerzo.

 

¿Cómo conservar el chocolate para que no se derrita?

La temperatura ideal para conservar el chocolate es entre 15 y 18 grados centígrados. Lo mejor es almacenarlo en un lugar fresco y seco, preferiblemente oscuro, alejado de olores fuertes y con una humedad no superior al 60%.

En verano tenemos varias opciones de conservación:

  • Si contamos con un lugar de almacenaje que no sea excesivamente caliente, podemos envolver el chocolate en un papel que absorba la humedad y después en una bolsa de plástico. No debemos olvidar dejarlo a temperatura ambiente unos seis minutos antes de consumirlo.
  • Si nuestra despensa alcanza una alta temperatura, podemos conservar el chocolate en el frigorífico, ya que a partir de unos 30º C empieza a fundirse.

La mejor manera de conservar el chocolate en el frigorífico es introducirlo en una bolsa hermética transparente, envuelto en papel de aluminio y metido en un recipiente hermético. Si el chocolate lo hemos comprado con envoltura propia podremos dejarlo tal cual en la nevera. Igualmente, antes de consumirlo conviene dejarlo reposar unos minutos a temperatura ambiente, para que recupere sus propiedades.

Si observamos que el chocolate que tenemos en la nevera ha adquirido una tonalidad blanquecina no debemos preocuparnos. Es un fenómeno conocido como “fat bloom”, en el que se pierde su tonalidad y su brillo, pero no significa que esté en mal estado. Con el frío, la manteca de cacao se ha desplazado hasta la superficie de la tableta y se ha cristalizado, y eso hace que presente ese aspecto grisáceo.

Por otra parte, si no vamos a consumir el chocolate inmediatamente y lo queremos conservar a largo plazo también podemos optar por congelarlo, aunque tenemos que tener en cuenta que debemos descongelarlo en un ambiente sin humedad antes de consumirlo.

Formas de consumir el chocolate en verano

La mejor manera de disfrutar del chocolate en verano es consumirlo en cuanto lo compremos. De esta manera no necesitará almacenaje, no se perderá ninguna de sus propiedades y estará riquísimo.

Otras alternativas para seguir consumiendo chocolate durante el verano son:

  1. Hacer postres en el que sea el ingrediente estrella: Existen postres algo más elaborados pero fáciles de hacer, como el carpaccio de fresas con mousse de chocolate o la tarta de frutas con chocolate, que resultan perfectos para celebraciones especiales o si tenemos invitados en casa.
  2. Utilizarlo en helados o mousses.
  3. Disfrutarlo en deliciosos batidos: Si nunca has probado un smoothie de plátano y chocolate, es el momento.
  4. Elaborar brochetas de fruta y chocolate: Para una reunión informal con familia o amigos puedes realizar unas brochetas de fruta de temporada, como melón y sandía, y bañarlas con un delicioso chocolate. Si te ha sobrado chocolate del invierno y quieres aprovecharlo, solo tienes que derretirlo al baño maría o unos segundos en el microondas y te quedará riquísimo.

 

Oscar Wilde argumentaba que “puedo resistir todo en la vida, excepto la tentación”. Quien esté de acuerdo con él, no tiene por qué olvidarse del chocolate en verano. Hay muchas formas de conservarlo y consumirlo, y mil momentos de tranquilidad y relax para disfrutarlo. Tu salud y tu paladar sin duda te lo agradecerán.